El mercado de componentes de segunda mano es una tentación enorme para cualquier gamer. Con un presupuesto ajustado, comprar una tarjeta gráfica usada te puede permitir acceder a una gama superior que sería incomprable si fuera nueva de fábrica. Sin embargo, este mercado es un campo minado: placas recalentadas, memorias VRAM gastadas por minería o fallas ocultas que aparecen solo después de dos horas de juego.
Si estás por juntarte con un vendedor o estás evaluando una placa usada, no te guíes solo por la estética exterior. En esta guía técnica te enseñamos las pruebas obligatorias que tenés que hacerle en la PC para asegurarte de que funciona al 100% y no estás tirando tu plata a la basura.
🔍 1. Inspección física: Los detalles delatores
Antes de conectar la placa a la computadora, agarrala con las manos y mirala de cerca bajo una buena luz. Buscá estos tres detalles críticos:
- Los tornillos de seguridad: Mirá el tornillo principal del bloque trasero. La mayoría de las marcas (como ASUS o MSI) traen una pequeña estampa o sello de garantía sobre el tornillo. Si el sello está roto o el tornillo está gastado, significa que la placa fue abierta. Preguntale al vendedor si fue para cambiar las pastas térmicas o por una reparación técnica.
- El color del circuito (PCB): Mira la placa verde o negra por detrás. Si notas zonas con un tono amarillento o marrón oscuro (especialmente detrás del chip principal o de las memorias), la placa sufrió de temperaturas extremas por mucho tiempo.
- Pérdida de aceite térmico: Si ves manchas húmedas o pegajosas alrededor de los ventiladores o las memorias, los thermal pads de fábrica se derritieron por exceso de calor. Vas a tener que cambiarlos de inmediato.
💻 2. Las pruebas de Software obligatorias (El test de estrés)
Nunca compres una placa sin verla correr un programa de estrés durante al menos 15 o 20 minutos seguidos. Los fallos de hardware casi nunca saltan en el escritorio de Windows; aparecen cuando la placa exige su máximo consumo.
- FurMark (El asesino de placas): Es el software estándar gratuito. Hace renderizar una "baja" interactiva ultra pesada que pone la placa al 100% de uso.
- En qué fijarte: Mirá la curva de temperatura. Si la placa pasa los 82°C o 85°C en los primeros 5 minutos y los ventiladores suenan al 100%, la placa necesita mantenimiento urgente o tiene problemas de disipación.
- GPU-Z (Verificación de especificaciones): Descargá este programa liviano para comprobar que las especificaciones internas (VRAM, frecuencias, marca del chip) coincidan con el modelo real. Evitá estafas de placas modificadas por BIOS de origen dudoso.
- Busca "Artifacts" visuales: Durante la prueba, mirá la pantalla con atención. Si ves líneas verdes, puntos brillantes parpadeantes o cuadrados raros de colores, las memorias VRAM de la placa están dañadas. No compres esa placa bajo ninguna circunstancia, está por morir.
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